María Inmaculada y Corredentora


 

Por amor a los hombres

te escogió nuestro Dios,

el quiso que fueras

su Madre y Redentor.

 

En tu virginal vientre

se crió tu niño Jesús,

entre todas las mujeres

bendita fuiste y eres tú.

 

En tus hermosos senos

se alimentó el Salvador,

nunca de una leche materna

ha salido tanto amor.

 

Viéndole crecer a tu Niño

te inundabas de alegría,

y con José a tu lado

que deliciosa era tu vida.

 

Después murió tu esposo

en tus brazo y los de Jesús,

tu corazón destrozado

empezó a saborear la Cruz.

 

No hubo mayor dolor

que partiera tu corazón,

el ver morir a tu Hijo

sin motivo ni razón.

 

En tus brazos lo dejaron

muerto y desfigurado,

y no hubo fuerza humana

que lo arrancaran de tu lado.

 

con su vida se fue la tuya

hasta querer ser sepultada,

murió el Hijo de Dios

murió el amor de la amada

 

Madre Corredentora

Con tu Purísima concepción,

Vida, dolor y muerte compartiste

Con tu Hijo en la Redención

 

Pero Él te dio la gloria

en la tierra y en el cielo,

¿Qué madre nuestra tenemos

que nos ame con tanto anhelo?

 

¡Bendita tú entre las mujeres

bendita la madre de mi Señor¡

¡Ahora si que eres bendita

junto a tu Hijo, junto a Dios!

 

Angel